NACER EN EL AGUA

Conoce el efecto que el agua puede tener en el nacimiento de una nueva vida.

El modo como un padre y una madre anhelan vivir el nacimiento de un hijo no corresponde a un patrón, y depende de la evolución del embarazo y del trabajo de parto.
En el caso de Ulla y Nuno el deseo era realizar el parto en el agua, un proyecto a dos que se ha vuelto realidad. “El bebé salió con suavidad hacia fuera en el agua, fue colocado encima de la madre, y yo mismo corté el cordón cuando dejó de latir”, describe Nuno, 46 años, padre de un niño nacido en una clínica privada.
Cuando se corta el cordón umbilical inmediatamente después de la salida del bebé, no hay tiempo para que el recién nacido haga la adaptación respiratoria – y una de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es precisamente la de esperar a que el cordón pare de latir (ver caja).
Nuno nos cuenta que la determinación de la madre, dinamarquesa, 40 años, ha sido firme en la decisión del parto natural, al ser una práctica muy común en su país de origen, Ulla sabía que el agua ayudaría a tener una experiencia más suave y tranquila.

Nuno afirma que quiso tener un ‘plan B’ para garantizar la salud de Ulla y del niño que vendría a nacer en una madrugada y que ha marcado un nuevo ciclo. Una nueva vida. Ha sido por esa razón que la pareja ha elegido para acompañarlos a Radmila Jovanovi, quien desarrolla un proyecto pionero de nacimientos en el agua en la Clínica de Santo António da Reboleira.

 

 

UM PROYECTO «EMBRIÓN»

En esa clínica privada ya nacieron por lo menos quince bebés acuáticos, cuenta la médica de origen yugoslavo, y que ha realizado el 9 de Mayo del año pasado, el primer parto en el agua en ambiente hospitalario.
La también profesional de la Clínica Moderna de la Mujer, en Cascais, donde realiza consultas de Ginecología y Obstetricia, nos explica cómo viene desarrollándose lo que considera ser solamente el principio de la introducción de la práctica en el contexto portugués.
“Este es un proyecto-piloto en el cual las instalaciones aún no son fijas y se utilizan piscinas inflables, que tienen cubiertas específicas para cada una de las usuarias”, explica la doctora, asegurando que, de momento, los partos son asistidos en un espacio de recuperación, transformado para el propósito, de la clínica de la Reboleira. Y añade: “el ambiente familiar puede crearse en el hospital”.

En la opinión de Radmila, la pareja recorre un camino de autoconocimiento y de cambio a lo largo de la gestación, culminando con el nacimiento del bebé.
“El desarrollo del embarazo en sí mismo, es un proceso transformador de la mujer y del hombre”, y eso no ocurre porque los padres deciden tener un parto natural o parto en el agua, garantiza la experta. Para ella, lo más importante es la experiencia del parto – sea natural, sujeto a una epidural o a una cesárea.

 

 

NACER EN CÁMARA LENTA (SLOW MOTION)

Radmila revela ser una entusiasta del llamado parto no medicalizado.
“En el parto natural, la mujer siente que no necesita ayuda y que va a tener a su niño sola dentro de su propia autonomía”, defiende la médica, quien ha publicado en Mayo pasado el libro: Parto na Água – uma nova consciência familiar.

Segura de que el parto acuático ofrece ventajas, Radmila refiere que la opción debe resultar siempre de la motivación de la pareja. Ya sea por la afinidad de la madre con el agua, por una mayor libertad de movimientos o por la sensación de levedad que el agua permite, por encima de todo, tiene que ser una decisión tomada por los padres.

En un nacimiento en el agua, Radmila considera que el padre, la madre y el niño viven un cambio más intenso. “Es como si fuera una burbuja que crean entre ellos”.
El parto en el agua es suave y ‘protegido’ porque el padre puede entrar en el agua – “están los dos allí, casi bailando, apoyándose mutuamente, y el marido se siente fuerte porque protege a su mujer”.
Desde su punto de vista, hay más tiempo para entender y sentir el momento.

“Cuando el bebé quiere salir, el proceso se asemeja a un slow motion, es más lento”. El bebé queda inmerso durante un corto lapso de tiempo y sólo después la madre lo saca del agua, explica. Hay una prolongación del momento, captado de una manera distinta.”

“El bebé sale del útero hacia el agua, se recupera de la presión que ha sentido al salir y a continuación realiza la adaptación respiratoria”, y con un movimiento de manos, añade: “El bebé está en el útero – agua. Sale del útero – agua”.

 

 

PARTOS EN CASA

Debido a que todavía hay “poca experiencia de partos en el agua”, la responsable sostiene que la práctica debe aplicarse solamente en las situaciones en las que se verifica un desarrollo normal del parto.

Es el caso del “BioNascimento”, movimiento fundado en 2005 por Sandra Oliveira. Para ayudar a introducir la práctica en Portugal, la asociación comercializa piscinas de parto importadas del Reino Unido para utilizarse en los hogares, hospitales o clínicas.

Una piscina cuesta aproximadamente 170 euros, con el equipo completo incluyendo bombas de aire y de agua. “Seguramente el precio es más bajo que una epidural”, subraya Sandra Oliveira, lamentando la baja adhesión de la práctica hospitalaria.

Sandra nos comenta que “BioNascimento” ya ha presenciado 15 partos en el agua y se estima que ya deben haber ocurrido “más de 30”, porque “se han vendido algunas piscinas con este propósito”.

Otra apuesta es la formación de profesionales.
El año pasado, más de 150 técnicos han recibido formación en parto acuático – incluso han participado del evento Rosário Côto, presidenta de la “Comissão de Especialidade em Enfermagem de Saúde Materna e Obstétrica da Ordem dos Enfermeiros” y Dolores Sardo, presidenta de la “Associação Portuguesa de Enfermeiros Obstetras”.

Consolidando la formación ha estado la alemana Cornelia Enning, que realiza partos en el agua y partos domiciliarios en Alemania, hace más de treinta años y que repetirá la experiencia el 26 de Octubre, en Sesimbra (más información en www.bionascimento.com).

 

 

EFECTO DEL AGUA

 

Considerada como una referencia a nivel internacional, Cornelia Enning nos explica cómo el nacimiento en el agua acarrea ventajas para la madre y el bebé.
Es con pasión que habla a nuestra revista, la técnica que hace nacer niños bajo el agua.
Resulta más fácil para una madre dar a luz sola, porque el agua elimina el riesgo de caída del bebé debido al efecto de la gravedad, adelanta la profesional.

En segundo lugar explica que el recién nacido, al no tener que adaptarse a la gravedad, “logra hacer los movimientos de rotación”, lo que lleva a la madre a hacer sólo la mitad del esfuerzo.
Como consecuencia, el parto puede ser más suave, así como tardar menos tiempo.
“Un parto en el agua, en una primera vez, tarda de promedio cinco horas, pudiendo realizarse en tan sólo tres horas”, refiere – mientras que “en un hospital puede llevar de ocho a diez horas como mínimo”.

Otro argumento en favor del parto acuático, tiene que ver con el hecho de la madre siente menos dolor, lo que hace que el bebé libere menos hormonas de estrés y que el niño esté “más feliz” y “más fuerte”, añade la experta con varios libros publicados sobre el tema. Son evidencias científicas que, en su opinión, demuestran que el parto en el agua no presenta riesgos para la mujer y el niño. Por el contrario, Enning considera que la mujer tiene ventajas de parir dentro del agua, porque sólo así) “el bebé puede efectivamente aprovechar los beneficios en su totalidad” (véase el recuadro).
Existen contraindicaciones para la práctica. Fiebres, enfermedades infecciosas y siempre que se verifique preeclampsia severa son ejemplos de situaciones de riesgo en el contexto de este tipo de parto, subraya.

 

 

EL CAMINO SERÁ LARGO

El recurso al agua está siendo posible en algunas maternidades en Portugal, pero sólo para la relajación y dilatación durante el trabajo de parto.
El “Serviço de Obstetrícia do Hospital de São João (HSJ)”, en Oporto, ha inaugurado el año pasado una nueva unidad de “Urgência de Obstetrícia”, equipada con una bañera al tal efecto.
Los expertos no llegan a un consenso en cuanto al hecho de que la inmersión es una alternativa segura.
La posibilidad de que el parto tenga lugar en el agua, adelanta Nuno Montenegro, Director del “Serviço de Obstetricia”, no forma parte de los objetivos del HJS por “no existir ninguna evidencia científica de que no hay riesgos para la madre y el bebé”. Hecho este refutado por profesionales en este campo, los cuales creen que existen evidencias clínicas, motivo por el que países como Estados Unidos, Inglaterra o Alemania ya adoptan la práctica en hospitales.

Uno de los objetivos ha sido humanizar, sostiene el médico, la asistencia prestada a la embarazada, teniendo el HSJ un equipo especializado en Enfermería, disponible para dar respuesta a los padres que eligen el parto natural.

Nuno Montenegro cree que el lugar de los enfermeros obstetras debe ser el bloque de partos, pero con el apoyo médico “siempre cerca”. Defensor de una mayor conciencia por el parto menos medicalizado, subraya un hecho que considera innegable – “el parto es siempre una situación muy impredecible” y exige cuidados para los cuales los equipos deben estar preparados.

Radmila Jovanovi considera importante hallar un equilibrio.
“En primer lugar, hemos vivido una etapa en la que muchos niños han nacido en casa y se han producido muchas muertes. Luego, hemos ingresado en otra etapa en la que se ha tratado de tener muchas precauciones, se han creado protocolos y se ha producido un gran control del trabajo de parto. Sin embargo, a lo largo de todo el proceso se ha perdido mucho de lo que es el bienestar fisiológico de la mujer durante el trabajo de parto”, resalta.

Este ha sido el motivo que la ha llevado a introducir partos en el agua en el sector privado, teniendo como principal objetvo garantizar el bienestar de la madre y del bebé.
En el sueño está la voluntad de crear “en el hospital de Cascais”, “una casa de partos en el “Serviço de Obstetricia”, guiada por la enfermería especializada” y con el apoyo de equipos multidisciplinarios en las áreas de anestesia, pediatría y neonatología. Pero no hay prisa – “vamos despacio”, finaliza Radmila.

 

SANDRA OLIVEIRA
Retrato de una doula

 

Sandra Oliveira es el rostro de BioNascimento, asociación que se dedica a cuestiones relacionadas con el parto y nacimiento. Es también doula, lo que significa que presta apoyo emocional y físico en el período antes, durante y después el parto.
Una pareja que pretende recurrir al acompañamiento de una doula puede pagar entre 1.200 y 1.350 euros por un parto domiciliario.

Apasionada por la maternidad, se considera una persona “adicta a partos”.
“Como doula, una de las grandes ventajas que veo en el parto en el agua, es que es de una belleza que me fascina. Es la sensación de privacidad que el agua aporta a la madre, al padre y al bebé”, describe.
Sandra y su marido han sido padres recientemente, habiendo optando por realizar el parto en casa. Tiago ha nacido en el agua según el deseo de la pareja, que años antes han visto nacer a otra hija de parto natural hospitalario.

 


CORNELIA ENNING
Beneficios del parto en el agua

 

Con experiencia de más de treinta años en partos en el agua y partos domiciliarios, la matrona alemana apunta los beneficios que la técnica aporta a las madres y bebés.

- Movimientos neonatales de rotación inducidos por reflejos de parto mejoran la maduración del cerebro central.
- Experiencias sensoriales del parto por los receptores de la piel activan las capacidades de equilibrio, enfocan la vista y la búsqueda natural del regazo de la madre por los bebés.
- El sentido del olfato del bebé reconoce el olor envolvente (de la piel y pecho), así como el olor de la madre a la cual ya estaba acostumbrado en el líquido amniótico (“olor del nido”).
- Alta resistencia al estrés y elevada capacidad de aprendizaje son determinadas por bajos niveles de catecolaminas durante el parto.
- Ojos que enfocan prematuramente originan comunicación y sonrisa social precoces (de dos a seis horas después del parto).
- Oxitocina en gran cantidad potencia la vinculación de los bebés acuáticos, estimula la liberación de endorfinas y reduce la sensibilidad al dolor.
Fuente: Extracto de artículo de Cornelia Enning, publicado en la revista alemana Die hebamme, Septiembre de 2003. Traducción BioNascimento.

 

Texto de Ana Margarida Marques
Con la participación de:
Cornelia Enning - Partera especialista en partos domiciliario y acuático, licenciada en la Universidad de Berlín en Psicología y Pedagogía.
Nuno Montenegro - Ginecólogo obstetra, Director del “Serviço de Obstetrícia do Hospital de São João”.
Radmila Jovanovi - Ginecóloga obstetra, Clínica de Santo António da Reboleira.
Sandra Oliveira - Doula y fundadora de la asociación “BioNascimento”.

 


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